lun 12a. Ordinario año Par (Id=428)

Primera Lectura

El Señor apartó a Israel de su presencia y solamente quedó la tribu de Judá

Lectura del segundo libro de los Reyes
17, 5-8.13-15a.18

En aquellos días, el rey de Asiria invadió todo el país y sitió Samaria por espacio de tres años. El año noveno de Oseas, el rey de Asiria conquistó Samaria y se llevó cautivos a los israelitas estableciéndolos en Jalaj, junto al Jabor, río de Gozán, y en las ciudades de Media.
Esto sucedió porque los israelitas pecaron contra el Señor, su Dios, que los había sacado de Egipto. Adoraron a otros dioses, y siguieron las costumbres de las gentes que el Señor había expulsado ante ellos; costumbres que habían introducido los reyes de Israel.
El Señor repetía insistentemente a Israel y a Judá por medio de todos los profetas y videntes:
"Conviértanse de su mala conducta y cumplan mis preceptos y mandamientos siguiendo en todo la ley que di a sus antepasados y que les comuniqué por mis siervos, los profetas".
Pero ellos la desobedecieron, mostrándose más tercos que sus antepasados. No creyeron en el Señor, su Dios, menospreciaron sus leyes y la alianza que había hecho con sus antepasados, así como las instrucciones que les había hecho.
El Señor, muy irritado contra Israel, lo arrojó de su presencia. Sólo quedó la tribu de Judá.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 59, 3.4-5.12-13

Escúchanos, Señor, y sálvanos.
Salvus fac déxtera tua, Dómine, et exáudi nos.

Nos has rechazado, Dios mío, nos has destrozado; aunque estés irritado, no te alejes de nosotros.
Escúchanos, Señor, y sálvanos.
Salvus fac déxtera tua, Dómine, et exáudi nos.

Has hecho temblar el país, lo has agrietado: repara sus grietas pues se está debilitando. Has hecho pasar a tu pueblo duras pruebas, nos has dado a beber vino embriagador.
Escúchanos, Señor, y sálvanos.
Salvus fac déxtera tua, Dómine, et exáudi nos.

Tú, Dios mío, nos has rechazado, y ya no sales al frente de nuestras tropas. Socórrenos contra el enemigo, porque de nada sirve la ayuda de los hombres. Con Dios realizaremos proezas, él aplastará a nuestros enemigos.
Escúchanos, Señor, y sálvanos.
Salvus fac déxtera tua, Dómine, et exáudi nos.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz, y descubre los pensamientos e intenciones del corazón.
Vivis est sermo Dei, et éfficax, et discrétor cogitatiónum et intentiónum cordis
Aleluya.

Evangelio

Sácate primero la viga que tienes en el ojo

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
7, 1-5

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"No juzguen, para que Dios no los juzgue; porque Dios los juzgará del mismo modo que ustedes hayan juzgado y los medirá con la medida con que hayan medido a los demás.
¿Cómo es que ves la basura en el ojo de tu hermano y no adviertes la viga que hay en el tuyo? O ¿Cómo dices a tu hermano: "Deja que te saque la basura del ojo", si tienes una viga en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo y entonces podrás ver para sacar la basura del ojo de tu hermano".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

.